Marcelo Ferreiro

Artículos relacionados a: relato

La ventana

4 de septiembre de 2010

Hoy comparto el fragmento de un libro (¿Por qué caminar si puedes volar?, Isha, by: prestamo de mi mum), que comentaba el otro día aquí

Una pareja de recién casados se mudó a un apartamento en un vecindario muy concurrido. La primera mañana en su nuevo hogar, después de haber hecho el café, la joven esposa miró por la ventana y vio que la vecina colgaba las sábanas para secarlas.

“Qué sábanas tan sucias! – pensó -, quizá necesita comprar otro tipo de detergente. Yo debería ir a enseñarle cómo lavar apropiadamente.” Cada dos días ella le murmuraba lo mismo a su esposo con desdén, mientras veía  a su vecina colgar la ropa sucia desde tempranas horas del día.

Pasado un mes, una mañana la joven esposa vio con sorpresa que su vecina estaba colgando las sábanas perfectamente limpias. Ella exclamó:
– ¡Mira, finalmente aprendió a lavar la ropa, me pregunto quién le habrá enseñado!

Y el marido le contestó:
– Bueno, en realidad, mi amor, la única diferencia es que me levanté temprano esta mañana y limpié la ventana.

Las reflexiones quedan para cada uno ;)

I Won’t See You Tonight

29 de mayo de 2009

Me pasa muy seguido, que hay canciones, que a mi criterio están tan bien escritas, y sincronizadas música y letra, que me hacen visualizar, casi tocar, la escena que describen.
Hoy se me ocurrió compartirlo, crear un mini-relato de lo que una canción o una estrofa me hacen ver y sentir…

I Won’t See You Tonight – Part 1 – Avenged Sevenfold

Cry alone, I’ve gone away
No more nights, no more pain
I’ve gone alone, took all my strength
I’ve made the change,
I won’t see you tonight

Al escuchar este primer párrafo de la canción, se me viene irremediablemente a la mente, la imágen de una noche oscura, fría, sin lluvia… y Él, saliendo del pequeño departamento alquilado, al frío húmedo de la noche, mientras Ella llora recostada en la cama.

Sale y camina lento pero decidido por un callejón oscuro, patea una lata, a lo lejos se oye el rugido de una avenida, Ella sigue llorando, sin fuerzas, sin ganas… El sigue caminando, con rabia, inseguro…

Pueden escuchar esa estrofa, y toda la canción aquí:

Una triste, triste historia…

13 de febrero de 2009

El texto que publico a continuación es un fragmento de una historia escrita por Mario Navas, titulada Carta para nadie, he querido rescatar una parte que me ha fascinado y que transcribo aquí debajo. Pueden ver más escritos de Mario en su blog.

Allí va:

Esa noche era algo especial, la luna brillaba en el cielo con tal intensidad que no habrían sido necesarios los postes de luz que están por toda la ciudad. Mientras el carro avanzaba, más era la ansiedad de llegar. El tema no era fácil pero debía afrontarlo ya, debía decírselo hoy. Debía ser fuerte. La amo.

Al llegar me recibió en la puerta, me abrazó y me invitó a seguir. Mi corazón como siempre, como desde el primer día palpitaba un poco más rápido al estar a su lado.

Nos saludamos, tomamos una copa de vino y hablamos por algunos minutos. Hoy estaba hermosa, su vestido rojo, su pelo sedoso y su magnífico aroma era algo que me trastornaba, me hundía en las más profundas miserias y desdichas de la pasión y la excitación… la deseaba a cada momento, la amaba en silencio pero siempre diciéndolo en cada oportunidad presentada. Varios años compartidos vaya que dejan demasiados recuerdos, demasiadas cosas que sería muy bueno poder vivir otra vez. Aunque ya no, desde hoy no.

Al oírla hablar y al mirar sus ojos supe que algo no estaba bien. Algo pasaba. Le pregunté pero no pronunció palabra.

Sus dos meses de embarazo apenas se dejaban notar. ¡Me sentía yo el hombre más feliz del mundo! Luego de recibir una noticia como esa que recibí la semana pasada esto de un hijo era todo un hermoso milagro y un fabuloso presente de la vida, ¡un hijo!, entonces en verdad yo no moriría, ó, por lo menos viviría en él un tiempo más, era un regalo de Dios, ¡era la prolongación de la vida!

La metástasis que ha hecho el cáncer que me corroe es algo ya inevitable. Eso es lo que debo decirle, debo ya decirle que muy pronto moriré.

Cuando estaba justo en el momento de contárselo todo, de mostrarle los resultados que tengo del médico  me interrumpió y me dijo que deseaba decirme algo. Pensé por un instante que ya sabía lo que yo iba a decirle, que en algún momento me preguntaría por todos esos papeles guardados en mi escritorio, en mi gaveta. Pensé rápidamente el cómo explicarle el hecho de haberle ocultado algo tan importante como eso, de no haberle dicho con anterioridad, me diría que no la amo, que no confío en ella. ¡Y no era así! ¡En verdad que la amaba! ¡Era la persona que más amaba en el mundo, era la persona con la que hubiera querido pasar toda mi vida! Tomé una pausa y continué.

¿Qué quieres decirme? –le pregunté-

Aborté. Perdóname. -Es todo lo que dijo-

No entendí en ese instante. ¿Cómo? ¿Qué dijiste? –insistí-

“Sí!, ¡aborté al bebé! No te amo. No me preguntes nada y vete de mi lado, no quiero verte nunca más, perdóname pero así debe ser, estoy enamorada de otra persona, me iré a vivir con él”

Sin saber qué decir la miré, me tomó unos segundos entender la situación, me sentía confundido. Me acerqué a su rostro y le di un corto beso, un beso de despedida. Fue la última vez que la vi, la última noche en su compañía.

Ya no deseaba contarle nada.

Salí de la casa, tomé mi auto y conduje hasta que se acabó la gasolina.

La mente Alien (relato)

14 de octubre de 2008

Quiero compartir este relato corto, obra de Philip K. Dick, el cuál encontré leyendo JunglaDeAsfalto, un blog sobre literatura, arte y música…

Inerte en las profundidades de su cámara theta, oyó el tono débil y después la sensivoz.
—Cinco minutos.
—De acuerdo —dijo, y se esforzó por salir de su sueño profundo. Tenía cinco minutos para ajustar el curso de la nave; algo había funcionado mal en el sistema de autocontrol.
¿Un error de su parte? No era probable; nunca cometía errores. ¿Jasón Bedford cometer errores? Jamás.
Mientras se dirigía tambaleante hacia el módulo de control, vio que Norman, a quien habían enviado para divertirlo, también estaba despierto. El gato flotaba lentamente en círculos, dándole golpecitos con las patas a una lapicera que alguien había dejado suelta.
Extraño, pensó Bedford.
—Creía que estarías inconsciente conmigo.
Revisó las lecturas del curso de la nave. ¡Imposible! Un quinto de pársec apartada de la dirección de Sirio. Agregaría una semana a su viaje. Con hosca precisión reacomodó los controles, después envío una señal de alerta a Meknos III, su destino.
—¿Problemas? —contestó el operador meknosiano. La voz era seca y fría, el monótono sonido calculador de algo que a Bedford siempre lo hacía pensar en serpientes.
Explicó su situación.
—Necesitamos la vacuna —dijo el meknosiano—. Trate de mantener su curso.
Norman, el gato, flotó majestuosamente junto al módulo de control, tendió una zarpa, y manoteó al azar; dos botones activados soltaron tenues bips y la nave cambió de curso.
—Así que tú lo hiciste —dijo Bedford—. Me humillaste ante la mirada de un alienígena.
Me redujiste a la imbecilidad de cara a la mente alien.
Atrapó el gato. Y apretó.
—¿Qué fue ese sonido extraño? —preguntó el operador meknosiano—. Una especie de lamento.
Bedford dijo sereno:
—No queda nada por lamentar. Olvide que lo oyó.
Cortó la radio, llevó el cuerpo del gato al esfínter para la basura, y lo eyectó.
Un instante después había regresado a la cámara theta y, una vez más, se adormeció.
Esta vez no habría quien se metiera con los controles. Durmió en paz.

Cuando la nave amarró en Meknos III, el jefe del equipo médico alien lo recibió con un pedido curioso. Ver entrada completa »

Pedazos de historias nunca contadas…

21 de junio de 2008

Encontré entre mis papeles (digitales), mientras seleccionaba algunos relatos que había escrito hace tiempo para publicarlos en mi web (en la nueva versión que estoy terminando y espero lanzar en los próximos días). Y me crucé con párrafos, que no llegaron a ser cuentos, historias que existen pero que aún no han sido contadas…

¿Es mi deber contarlas?, de momento, lo dejo aquí…

El aire que entraba por la pequeña ventana, agitaba suavemente los dorados cabellos de Kiara. Y aunque ella no lo notara, esto agradaba a Galdar quién la contemplaba maravillado cuando una voz fría cortó el aire.

En pié – dijo fuerte y rotundamente. – Hay trabajo que hacer

Obedeciendo las ordenes que acababa de escuchar se levantó, no sin antes echar una última mirada a Kiara, quién percibió la mirada y giró su cara hacia la ventana.

El hobbit

17 de febrero de 2008

Ayer terminé de leer (nuevamente) El Hobbit, de JRR Tolkien.
Realmente lo disfruté muchísimo más que la anterior vez, ya que era mucho más chico en edad y no lo lei de igual forma…

Dejo aquí el pasaje que más me gustó:

Allí efectivamente yacía Thorin Escudo de Roble, herido de muchas heridas, y la armadura abollada y el hacha mellada estaban junto a él en el suelo. Alzó los ojos cuando Bilbo se le acercó.
– Adiós, buen ladrón – dijo -. Parto ahora hacia los salones de espera a sentarme al lado de mis padres, hasta que el mundo sea renovado. Ya que hoy dejo todo el oro y la plata, y voy a donde tienen poco valor, deseo partir en amistad contigo, y me retracto de mis palabras y hechos ante la Puerta.
Bilbo hincó una rodilla, ahogado por la pena.
– ¡Adiós, Rey bajo la Montaña! – dijo -. Es ésta una amarga aventura, si ha de terminar así; y ni una montaña de oro podría enmendarla. Con todo, me alegro de haber compartido tus peligros: ha sido más de lo que cualquier Bolsón hubiera podido merecer.
-¡No!- dijo Thorin -. Hay en ti muchas virtudes que tí mismo ignoras, hijo del bondadoso Oeste. Algo de coraje y algo de sabiduría, mezclados con mesura. Si muchos de nosotros dieran más valor a la comida, la alegría y las canciones que al oro atesorado, éste sería un mundo más feliz.
Pero triste o alegre, ahora he de abandonarlo. ¡Adiós!

Bueno, haber que libro me tocará ahora.. (ademas de uno de marketing de Philip Kotler, que tengo empezado) ;-)

Y recuerda que “en última instancia, ¡eres sólo un simple individuo en un mundo enorme!”

La vida son dos vueltas (2ª parte)

16 de noviembre de 2007

Es importante haber leido la Primera Parte de este relato para leer esta…

Era el chico más popular de su clase, todos querían ser como él, tenía muchos amigos, o al menos eso aparentaba, tenía un bonito Cadillac, regalo de su padrastro, usaba ropa cara y todas las chicas querían estar con él.
Una vida que todos querrían, una vida envidiable. Ver entrada completa »

Gotas de lluvia

12 de septiembre de 2007

El lunes pasado viví y sentí algo que nunca antes en mi vida había sentido…

Esperé a cecilia (mi novia) una hora a que saliera del trabajo, y comenzaba a llover (ya cuando salí de casa sabía que llovería), estaba sentado en el suelo, temperatura templada, al menos no fría, música fuerte en mis oidos y ver caer la lluvia desde abajo, al tiempo que se iba toda luz del día que estaba acabandose.

Nunca había vivido el estar bajo la lluvia y disfrutarlo tanto, miraba el cielo y como caían las gotas, primero pocas y grandes, luego muchas mas pequeñas sobre la calle, sobre el pasto, sobre mi…

Veía a la gente corriendo de un lado a otro, o caminando con paraguas, mirandome como si estuviera loco, y seguramente lo esté… y me gusta estarlo.

Pero casi no tengo palabras para explicar lo que disfrute eso que quiza muchos vean como algo “tonto” o “comun”, aunque estoy seguro que pocos son los que habrán experimentado eso…

…yo en casi 20 años de mi vida nunca lo había sentido, es genial, lo recomiendo, pero debe “salir solo”, no obligarnos a mojarnos… yo simplemente me sente, cerre los ojos, escuché música (Marylin Manson, por si a alguien le interesa), y sentia la lluvia caer y mojarme y mojar todo al rededor…

Bueno, esto que cuento, que puede parecer tonto, para mi fue una gran experiencia :-)

Gotas de agua y lluvia

La Cigarra y la Hormiga (versión 2007)

22 de agosto de 2007

Versión Original:

La hormiga trabaja a brazo partido todo el verano bajo un calor aplastante.
Construye su casa y se aprovisiona de víveres para el invierno.

La cigarra piensa que la hormiga es tonta y se pasa el verano riendo, cantando, bailando y jugando…

Cuando llega el invierno, la hormiga se refugia en su casita donde tiene todo lo que le hace falta hasta la primavera.

La cigarra tiritando, sin comida y sin cobijo, muere de frío.
Ahora veamos la versión uruguaya en tiempos actuales. Ver entrada completa »

Hermoso cielo estrellado

20 de agosto de 2007

Hoy salí, y vi el cielo, ni una nube, ni una bruma, muchas estrellas y una luna hermosa.

Me dieron unas ganas casi irresistibles de huir al campo, a mirar las estrellas… deseo que sea verano, y poder ir al menos un par de días a algun lugar tranquilo, alejado de la ciudad y el ruido, y disfrutar una noche cálida mirando las estrellas.

Lo deseo enormemente, espero se de pronto!

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