Uruguay, que país…
6 de julio de 2008
Comparto fragmentos de un correo que me llegó que critica y comenta la realidad de mi país, Uruguay, dónde reina la demasiado estimada “viveza criolla“…
Pertenezco a un país donde, lamentablemente, los diarios jamás se podrán vender como se venden en otros países, es decir, poniendo unas cajitas en las aceras donde uno paga por un solo diario, Y SACA UN SOLO DIARIO DEJANDO LOS DEMÁS DONDE ESTÁN.
Pertenezco al país donde las “EMPRESAS PRIVADAS” son papelerías particulares de sus empleados deshonestos, que se llevan para su casa como si tal cosa, hojas de papel, lapiceros, bolígrafos, lápices, marcadores y todo lo que pueda hacer falta para la tarea de sus hijos, entre otras cosas.
Pertenezco a un país donde la gente se siente triunfal si consigue colgarse del cable del vecino, donde la gente ‘’inventa’’ a la hora de llenar sus declaraciones, para no pagar o pagar menos impuestos. Pertenezco a un país donde la impuntualidad es un hábito. En donde los directivos de las empresas no generan capital humano. Donde no hay interés por la ecología, donde las personas tiran basura en las calles y luego se reclama al gobierno por no dar mantenimiento al alcantarillado. Donde no existe la cultura por la lectura y no hay conciencia ni memoria política, histórica ni económica. Donde nuestros congresistas trabajan dos días al año (y cobran todos los demás como altos ejecutivos) para aprobar una reforma fiscal al vapor que lo único que hace es hundir al que no tiene, joder al que tiene poco y beneficiar sólo a unos cuantos.
Pertenezco a un país donde las licencias de conducir y los certificados médicos se pueden comprar, sin hacer ningún examen. Un país donde puede subir una persona de edad avanzada, o una mujer con un niño en brazos o algún minusválido y la persona que viene sentada en el asiento especial para estas personas se hace la dormida para no dárselo y si alguien le reclama se levantará pero para dar un golpe o decir una mala palabra.
Un país en el cual la prioridad de paso es para el automovilista y no para el peatón. Un país donde su gente está llena de faltas, pero que disfruta criticando a sus gobernantes.
No se… me parece que da para reflexionar, todos para adentro

