Marcelo Ferreiro

Artículos relacionados a: cuento

La mente Alien (relato)

14 de Octubre de 2008

Quiero compartir este relato corto, obra de Philip K. Dick, el cuál encontré leyendo JunglaDeAsfalto, un blog sobre literatura, arte y música…

Inerte en las profundidades de su cámara theta, oyó el tono débil y después la sensivoz.
—Cinco minutos.
—De acuerdo —dijo, y se esforzó por salir de su sueño profundo. Tenía cinco minutos para ajustar el curso de la nave; algo había funcionado mal en el sistema de autocontrol.
¿Un error de su parte? No era probable; nunca cometía errores. ¿Jasón Bedford cometer errores? Jamás.
Mientras se dirigía tambaleante hacia el módulo de control, vio que Norman, a quien habían enviado para divertirlo, también estaba despierto. El gato flotaba lentamente en círculos, dándole golpecitos con las patas a una lapicera que alguien había dejado suelta.
Extraño, pensó Bedford.
—Creía que estarías inconsciente conmigo.
Revisó las lecturas del curso de la nave. ¡Imposible! Un quinto de pársec apartada de la dirección de Sirio. Agregaría una semana a su viaje. Con hosca precisión reacomodó los controles, después envío una señal de alerta a Meknos III, su destino.
—¿Problemas? —contestó el operador meknosiano. La voz era seca y fría, el monótono sonido calculador de algo que a Bedford siempre lo hacía pensar en serpientes.
Explicó su situación.
—Necesitamos la vacuna —dijo el meknosiano—. Trate de mantener su curso.
Norman, el gato, flotó majestuosamente junto al módulo de control, tendió una zarpa, y manoteó al azar; dos botones activados soltaron tenues bips y la nave cambió de curso.
—Así que tú lo hiciste —dijo Bedford—. Me humillaste ante la mirada de un alienígena.
Me redujiste a la imbecilidad de cara a la mente alien.
Atrapó el gato. Y apretó.
—¿Qué fue ese sonido extraño? —preguntó el operador meknosiano—. Una especie de lamento.
Bedford dijo sereno:
—No queda nada por lamentar. Olvide que lo oyó.
Cortó la radio, llevó el cuerpo del gato al esfínter para la basura, y lo eyectó.
Un instante después había regresado a la cámara theta y, una vez más, se adormeció.
Esta vez no habría quien se metiera con los controles. Durmió en paz.

Cuando la nave amarró en Meknos III, el jefe del equipo médico alien lo recibió con un pedido curioso.

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Pedazos de historias nunca contadas…

21 de Junio de 2008

Encontré entre mis papeles (digitales), mientras seleccionaba algunos relatos que había escrito hace tiempo para publicarlos en mi web (en la nueva versión que estoy terminando y espero lanzar en los próximos días). Y me crucé con párrafos, que no llegaron a ser cuentos, historias que existen pero que aún no han sido contadas…

¿Es mi deber contarlas?, de momento, lo dejo aquí…

El aire que entraba por la pequeña ventana, agitaba suavemente los dorados cabellos de Kiara. Y aunque ella no lo notara, esto agradaba a Galdar quién la contemplaba maravillado cuando una voz fría cortó el aire.

En pié – dijo fuerte y rotundamente. – Hay trabajo que hacer

Obedeciendo las ordenes que acababa de escuchar se levantó, no sin antes echar una última mirada a Kiara, quién percibió la mirada y giró su cara hacia la ventana.

La vida son dos vueltas (2ª parte)

16 de Noviembre de 2007

Es importante haber leido la Primera Parte de este relato para leer esta…

Era el chico más popular de su clase, todos querían ser como él, tenía muchos amigos, o al menos eso aparentaba, tenía un bonito Cadillac, regalo de su padrastro, usaba ropa cara y todas las chicas querían estar con él.
Una vida que todos querrían, una vida envidiable.

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La Cigarra y la Hormiga (versión 2007)

22 de Agosto de 2007

Versión Original:

La hormiga trabaja a brazo partido todo el verano bajo un calor aplastante.
Construye su casa y se aprovisiona de víveres para el invierno.

La cigarra piensa que la hormiga es tonta y se pasa el verano riendo, cantando, bailando y jugando…

Cuando llega el invierno, la hormiga se refugia en su casita donde tiene todo lo que le hace falta hasta la primavera.

La cigarra tiritando, sin comida y sin cobijo, muere de frío.
Ahora veamos la versión uruguaya en tiempos actuales.

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