Ayer, viendo la caja de un DVD alquilado en el videoclub de Tienda Inglesa, vi que su eslogan era: “El VideoClub más completo”, y mientras comía unos churrascos con huevo frito, reflexionaba acerca de que tan legal es mentir en un slogan.
Seamos claros, es evidente que Tienda Inglesa no es el videoclub más completo, por más linda que esa frase suene, entonces, no entramos en “publicidad engañosa” si afirmamos eso en nuestro slogan?
Porque sino también podría salir mañana (por ejemplo) una empresa de telefonía diciendo “MoviCel, la empresa de telefonía con los mejores precios del mercado” aunque eso sea una mentira absoluta… o incluso vayamos más allá, imaginemos que engañamos aún más al cliente o potencial cliente…
Imaginemos una empresa de venta de artículos de electrónica, dónde un valor muy importante es la garantía, que tal si nuestro departamento de marketing, se decide por un slogan del tipo “Te garantizamos que tus productos funcionarán para siempre” (muchos clientes pueden desprender del slogan que ofrecemos garantía de por vida, pero cuando vengan a ‘reclamar’ les diremos que “tan sólo es un slogan” la garantía real era por 30 días ¬¬)…
No se, no me gusta cuando las empresas se valen de “artilugios y estrategias” extrañas para cuasi-engañar al cliente. Se que el caso de Tienda Inglesa que nombro no pretende engañar en si mismo, pero me hizo reflexionar de ‘hasta dónde es o debería ser real lo que se comunica en un slogan’…
Bue’, solo eso…